¿Qué es Coaching?

¿Qué es Coaching?

¿Qué es coaching?

Siendo una realidad que el Coaching está presente en nuestro vocabulario y que su uso se extiende cada vez más, con este artículo te invito a que te adentres en esta disciplina, y tomes conciencia de cuál es el significado del Coaching, de dónde proviene, los tipos de Coaching que existen, o para qué se utiliza. Además, tanto si te atrae la idea de ser Coach, como participar en un proceso como Coachee, te contaré cuál es el papel que juega cada uno durante el proceso. Siempre ha habido mucha controversia con respecto a la interacción con otras disciplinas, también hablaremos sobre ello.

Escribir sobre este tema representa el fascinante camino que he hecho hasta llegar aquí, al mismo tiempo que me permite aflorar todas esas emociones que me produce el sentir y practicar esta disciplina llamada Coaching, para mí, filosofía de vida. Empezamos.

Antes de darte una de las muchas definiciones que acepta este término, permíteme invitarte a reflexionar sobre lo que el Coaching es para ti, y qué pensamientos y emociones te sugiere. Quizás lo primero que venga a tu cabeza sea resistencia por ser considerado “de moda”, o tal vez palabras como curiosidad, escepticismo, intrusismo, te frenen o te empujen hacia una mayor profundidad en el concepto y su utilidad.

Orígenes del coaching
Orígenes del coaching

Etimología y orígenes del Coaching

Etimológicamente, Coach proviene de palabra medieval coche (vagón, carruaje). El significado de dicha palabra continúa siendo el mismo. Los Coaches eran cocheros o conductores de carruajes tirados por caballos. Al hacerse popular el término en Europa, pasaron a denominarse coches. El conductor del carruaje es una persona que ayuda a otro individuo o a varios a llegar más rápido de un lugar de origen a un destino deseado. Pues bien, usando la metáfora, podemos decir que el Coaching es “una manera de transportarnos” hacia nuestras metas con el mayor éxito posible. El Coach, como “conductor” del carro, facilita el desplazamiento hasta la meta, pero nunca decide sobre el camino recorrido ni sobre el destino. ¿Cuál es tu metáfora?

En el ámbito educativo, a la palabra Coach se le da un significado de instructor o formador. En inglés, esta palabra continúa manteniendo el mismo significado, ya que coach significa instruir o entrenar (deportivamente hablando). Se podría decir que el Coaching es una especie de entrenamiento, o, mejor dicho, de acompañamiento, en el que por medio de conversaciones estructuradas, el Coach acompaña al Coachee a alcanzar sus metas personales, educativas o profesionales.

A pesar de que el concepto de Coaching es relativamente nuevo, el origen más intrínseco de éste ya estaba presente en las teorías de muchos de los grandes pensadores de la historia. Las distintas escuelas o metodologías de Coaching coinciden en algo muy importante: todo lo que los hombres queremos ser está potencialmente en nosotros, solo tenemos que mirar desde otras perspectivas para aprender nuevas formas de pensar, sentir y hacer y que afloren al exterior. Algunas de estos pensadores filosóficos, ponían foco en la búsqueda de las potencialidades del ser humano. Ejemplo de ello son los grandes filósofos griegos Aristóteles, Platón y Sócrates. “Yo no puedo enseñaros nada, solo puedo ayudaros a buscar conocimiento dentro de vosotros mismos, lo cual es mejor que traspasar mi poca sabiduría”. Esta afirmación de Sócrates se convierte así, en una de las bases de esta disciplina. Socrátes a través de las conversaciones que tenía con sus discípulos, les hacía preguntas para sacar a relucir todo el potencial que tenían dentro. A este método lo bautizó como “mayéutica”. Como Coaches, acompañamos a nuestros clientes a indagar en sus creencias, pensamientos y emociones, de modo que encuentren su propia verdad. Al igual que Sócrates, consideramos que no existe el “enseñar” sino el “aprender”, y que éste surge pensando que el conocimiento solo está en el cliente y no el Coach. Otra de las aportaciones de Sócrates a esta disciplina, es la idea de que asumir que no sabemos nada, es el mejor de los puntos de partida para el autoconocimiento y para la consecución de los objetivos del coachee.

Recordando la filosofía de Paltón, visualizamos en sus diálogos una de las herramientas más importantes a la hora de ejercer esta práctica, la pregunta. La pregunta es considerada como el eje fundamental del desarrollo de la sabiduría, y a través de la cual Platón guiará todo su pensamiento. En estos diálogos basados en la escucha empática y en preguntas poderosas, es donde el Coachee adquiere conocimiento de su interior con el objetivo de alcanzar resultados extraordinarios. Y es el autoconocimiento, la fuente real de todo proceso de aprendizaje.

Aristóteles por su parte, nos pone de manifiesto la importancia de tomar consciencia del Ser (lo que nos viene dado) y del Deber ser, y la importancia de que, para pasar de un concepto a otro, es imprescindible la acción. Observamos aquí una similitud perfecta con nuestra disciplina, puesto que la sesión de Coaching sin acción, carece de sentido.

Del mundo de la filosofía, el Coaching bebe de autores como Heidegger, Wittgestein, Echevarría o del existencialismo de Nietzsche, que pone de manifiesto la atención a la existencia individual, siendo así como el hombre tiene la capacidad de darse cuenta o tomar conciencia de sí mismo para re-plantearse su propio proyecto de vida.

En el campo de la Psicología, el Coaching encuentra también muchos espejos donde mirarse, desde Freud y la Psicología Humanista de Carl Rogers, de la que se toman conceptos como conciencia, libertad, voluntad, autorrealización, y liberación del potencial, a la Psicología Gestalt, o teorías evolutivas del aprendizaje y la motivación. El Coaching también bebe de la Terapia Cognitivo Conductual, que considera que nuestras reacciones no son consecuencia de los propios acontecimientos, sino de las interpretaciones que hacemos de éstos. Otra teoría interesante es la Teoría de la Autoeficacia de Bandura, la cual nos ayuda a comprender como nuestras expectativas pueden influir en el logro de nuestras metas. En una conversación de Coaching, es fundamental que el Coachee tome consciencia de cuáles son sus creencias de autoeficacia (limitantes la mayoría de las veces), de modo que pueda medirlas y cambiarlas por otras que le acerquen a su objetivo.

Últimamente, también comenzamos a incorporar conceptos de la Psicología Positiva de Mihaly Csikszentmihalyi. La Psicología positiva: es “el estudio científico de las experiencias positivas, de los rasgos individuales positivos de las instituciones que facilitan el desarrollo y de los programas que ayudan a mejorar la calidad de vida de los individuos y previenen o reducen la incidencia de la psicopatología” (Seligman y Csikszentmihalyi). El objetivo de la psicología positiva es la otra cara de la moneda, la forma en que la gente siente la alegría, muestra altruismo y crea familias y organizaciones sanas”.

Del mundo del Management con autores como Peter Drucker , Peter Senge , Stephen Covey o Daniel Goleman, y de la Neurociencia a Eduardo Punset o al profesor Antonio Damasio.

Por último, hablaremos del Coaching Deportivo, cuya influencia ha sido decisiva. De hecho, muchos autores consideran que el Coaching nación en Estados Unidos en la década de los 70 con el objetivo de incrementar el rendimiento individual de los profesionales del deporte. El Coach deportivo Timothy Gallwey, publicó uno de los libros más importantes de la época “El juego interior del tenis”. El autor se dio cuenta de que el mayor enemigo de los profesionales eran sus propios pensamientos, y desarrolló una metodología que les ayudaba a ser más eficaces y a superar sus bloqueos. Pronto de vieron los resultados excepcionales que arrojaba el método, y fue el campeón de automovilismo Sir John Whitmore el que introdujo esta metodología en Europa. Al poco tiempo, la adaptó al mundo de los negocios, lo que dio lugar a lo que hoy conocemos como Coaching Empresarial.

Poco después, Thomas J. Leonard, padre del Coaching moderno y fundador de la ICF (International Coaching Federation) lo adaptó para ser usado en la vida diaria y que las personas tuvieran un método para alcanzar sus objetivos.

A pesar de que han sido y son muchas las personas influyentes en esta disciplina, ni mucho menos ha terminado de evolucionar. El Coaching es una disciplina que crece día a día, y cada vez que un Coach terminar una sesión con su cliente, los aprendizajes que han tenido ambos, hacen que se enriquezca la metodología y se crean espacios para probar nuevas alternativas.

¿Qué es el coaching?

En los últimos años el Coaching ha sido objeto de numerosas definiciones que veremos en este apartado. Pero antes diremos que el Coaching es un proceso de aprendizaje y desarrollo en el que usando la conversación, el Coach acompaña al Coachee a alcanzar sus objetivos. En el Coaching, el camino seguido durante el proceso es lo que marca realmente la diferencia de los resultados obtenidos. El Coaching genera espacios para la observación, la reflexión y la toma de decisiones desde perspectivas antes nunca exploradas, y que permiten a las personas que los transitan, alcanzar sus metas de manera excepcional.

Dado el inmenso vacío que nos generan los modelos educativos tradicionales, nos resulta un tanto arduo el camino hacia la introspección en nuestro mundo emocional, y bastante fácil y rápido, esconder nuestras emociones debajo de la alfombra. Pues bien, el Coaching permite romper esta barrera, y consigue aunar la parte emocional con la racional. Nos permite pensar en nuestros pensamientos y sentir nuestras emociones, al tiempo que nos ayuda a generar nuevas creencias que posibilitarán nuevas maneras de ver el mundo, y nuevas acciones que nos llevarán a nuestro objetivo.

Para la ICF (International Coaching Federation), “el coaching profesional continuada que ayuda a obtener resultados extraordinarios en la vida, profesión, empresas o negocio o personas. Mediante el proceso de Coaching, el cliente profundiza en si conocimiento, aumenta su rendimiento y mejora su calidad de vida.”

Para la Escuela Europea de Coaching, “es el arte de hacer preguntas para acompañar a otras personas a través del aprendizaje en la exploración y el descubrimiento de nuevas creencias, que tienen como resultado el logro de los objetivos”.

Para Jim Selman, (reconocido en el mundo empresarial por llevar a cabo transformaciones organizacionales), afirma que “el Coaching se basa en la capacidad de asistir al individuo o a los equipos para que logren sus compromisos, y lo hagan mucho más allá de lo que parecía previamente posible”.

Para la AECOP (Asesoría Española de Coaching y Consultoría de Procesos), “el coaching ejecutivo es una relación de colaboración entre profesionales, su organización y un coach ejecutivo con dos objetivos, por un lado, facilitar el aprendizaje del ejecutivo y de la organización y por otro, el logro de resultados identificados previamente”.

Según la ASESCO (Asociación Española de Coaching), “el coaching profesional es un proceso de entrenamiento personalizado y confidencial mediante un gran conjunto de herramientas que ayudan a cubrir el vació existente entre donde una persona está ahora y donde se desea estar. En la relación de Coaching el coach ayuda al desarrollo personal elevando la consciencia, generando responsabilidad u construyendo autoconfianza”.

Como hemos venido recalcando, el Coaching es un proceso que nos permite ser creativos, puesto que creemos firmemente en que cada uno contamos con los recursos necesarios para conseguir lo que nos propongamos. Esta idea se pone de manifiesto en la definición de Sir John Whitmore (padre del modelo Grow y pionero en introducir el Coaching en el mundo empresarial) “el Coaching consiste en liberar el potencial de una persona, para incrementar al máximo su desempeño. Consiste en ayudarle a aprender, en lugar de enseñarle”.

Rafael Echevarría (padre del Coaching Ontológico), hace alusión a que “los coaches son facilitadores del aprendizaje, en la que la tarea fundamental de un coach es precisamente la de facilitar la identificación y disolución de aquellos obstáculos que limitan la acción y el aprendizaje”.

En todas estas definiciones y las que no hemos mencionado, subyace un mismo concepto y es que la finalidad del Coaching es generar en el coachee cambios transformacionales (significativos y persistentes). En las conversaciones que mantienen Coach y Coachee, éste identifica lo que realmente quiere alcanzar, qué se lo está impidiendo, qué otras alternativas tendría y qué plan de acción va a poner en marcha.

Por último, comparto con vosotros mi definición de Coaching. Para mí, el Coaching es un proceso transformacional en el que, mediante conversaciones estructuradas, el Coach acompaña a su cliente a que éste explore sus potenciales, emociones y creencias, con el fin de alcanzar su reto y lograr resultados distintos y perdurables en el tiempo.

Beneficios del Coaching

Como venimos apuntando, el Coaching ofrece la oportunidad de indagar en los propios recursos del coachee y cómo éste puede alcanzar resultados diferenciadores. Además, el Coach acompaña al coachee para que reflexione y se haga consciente de cuáles son sus fortalezas y debilidades. Todo esto sale a la luz gracias a conversaciones estructuradas donde el Coach, a través de “preguntas poderosas” consigue que el coachee ponga foco en cómo está pensando y sintiendo en el presente, y qué cosas tiene que cambiar para alcanzar sus metas en el futuro.

Son muchos los beneficios que el Coaching aporta a las personas y a las organizaciones, sean del tipo que sean. Algunos de estos beneficios se citan a continuación:

Para las personas:

  • Mayor bienestar emocional y autoconfianza en sí mismo.
  • Desarrollo de habilidades y capacidades.
  • Mayor claridad en sus objetivos, bien sean personales o profesionales, y cómo alcanzarlos.
  • Mayor autoconciencia y responsabilidad sobre sus fortalezas y debilidades.
  • Mejora en las relaciones personales y profesionales.
  • Adquisición de habilidades para la resolución de conflictos y toma de decisiones.
  • Poner foco en lo que realmente les interesa.
  • Aumento de la flexibilidad para adaptarse a nuevos roles y desafíos.
  • Aumento de su propio conocimiento, su capacidad de liderazgo, creatividad y espíritu crítico.

Comprensión de su realidad, de sus valores, emociones, sueños, retos y barreras para alcanzarlos.

Para las organizaciones:

  • Desarrollo de una cultura de aprendizaje y mejora continua.
  • Colaboración entre pares.
  • Desarrollo de equipos.
  • Comunicación fluida y eficaz entre todas las capas de la organización.
  • Acelerar el desarrollo personal y profesional de los empleados.
  • Aumento de la eficacia y el desempeño.
  • Fomento de la creatividad a la hora de buscar nuevas soluciones.

Qué tipos de Coaching y Escuelas existen

Los distintos tipos de Coaching vienen dados por el número de clientes que participan en el proceso. Es por ello que hablamos de Coaching individual cuando solo hay un cliente, Coaching grupal cuando se comparten intereses, y Coaching de equipos, cuando el Coach trabaja un mismo objetivo o varios objetivos comunes con un grupo de clientes.

También podemos clasificar los tipos de Coaching en función del área de conocimiento que tiene el coachee: Coaching ejecutivo, Coaching político, Coaching educativo, Coaching deportivo, Coaching de vida (life Coaching), Coaching de adolescentes y familia, Coaching de la salud, Coaching para la nutrición, Coaching emocional, etc.

Otra manera de tipificar el Coaching es a través de las distintas escuelas y los fundamentos que los sustentan. Aunque cada escuela tiene sus fundamentos, muchos Coaches utilizan varias metodologías al mismo tiempo. Algunas de estas escuelas son:

  • El modelo GROW (Goal, Reality, Options, What, When, Who, Will), creado por Sir John Whitmore, es un modelo muy utilizado en las organizaciones e implantado como herramienta de liderazgo.
  • Coaching Ontológico. Uno de los padres de esta modalidad es Rafael Echevarría. Se trata de una metodología basada en el dialogo, la lingüística y la forma en cómo nos expresamos. El pilar fundamental es que en esta escuela se interpreta a las personas como seres lingüísticos, que utilizan el lenguaje para crearse a sí mismos.
  • El modelo DBM (Developement Behaviour Modeling) que tiene su origen en la Programación neurolingüística, se presentan técnicas de modificación de conducta aplicadas al logro de objetivos.
  • Coaching sistémico. Esta modalidad se basa en varias premisas. La primera es que la persona no se ve como algo aislado, sino que forma parte de un sistema. Además, se dice que la persona pierde protagonismo en favor del sistema. Afirman que cualquier acción o modificación que haga la persona, repercutirá en el sistema, o conjuntos de sistemas al que pertenezca, porque según esta disciplina, o pertenecemos únicamente a un sistema, sino a una red de éstos. Por último, se basan en unas leyes sistémicas, que ayudan al sistema a crecer y evolucionar.

Dónde acreditarse como Coach

Si lo que estás pensando es acreditarte como Coach, en este enlace encontrarás una gran variedad de Escuelas que ofrecen todo tipo de Programas en Coaching.

www.icf-es.com/mwsicf/programas-acreditados-por-icf/acreditaciones-actp-acsth-cce

Cabe resaltar, que la mayor parte de profesionales que nos dedicamos a ejercer esta profesional, pertenecemos a una de estas dos asociaciones, que son las dos principales asociaciones de acreditación de coaching a nivel internacional. Una es la European Mentoring and Coaching Council (EMCC) representada en España por la Asociación Española de Coaching Ejecutivo – Organizativo y Mentoring (AECOP), como formación reglada en coaching ejecutivo, y la otra es la  Internacional Coach Federation (ICF), con su  programa Accredited Coach Training Program (ACTP).

Cuáles son las áreas de aplicación

Hablaremos en este capítulo, de las áreas de aplicación más frecuentes del Coaching en función del contexto al que pertenezca el cliente:

  • Coaching Ejecutivo

El coaching Ejecutivo o empresarial está cada vez más demandado en el mundo de los negocios, se ha convertido en la herramienta clave para alcanzar objetivos de empresa relacionados con la productividad, resultados, conflictos, liderazgo, equipos, comunicación, motivación, estrategia, competitividad, etc.

Busca alcanzar la excelencia de los profesionales en la empresa, para potenciar la productividad y maximizar los recursos, mediante el desarrollo de las competencias y habilidades adecuadas de sus empleados, mandos intermedios y roles de Dirección.

El Coaching Ejecutivo o empresarial está diseñado para que el cliente alcance sus retos profesionales y consiga resultados extraordinarios, que impacten directamente en la productividad tanto de la compañía, como del profesional que contrata el servicio. Por lo tanto, podemos decir que esta modalidad de coaching no se aplica a un cliente en concreto, sino que el cliente es toda la empresa, y el reto conseguido impactará de manera positiva en la cultura y el clima de la organización.

La empresa o el profesional recurrirán a esta opción, siempre que consideren que éste no es capaz de conseguir su objetivo por los medios convencionales (a través de un curso de formación, o a través de la experiencia de otros en su día a día profesional). También puede darse el caso que el cliente necesite rendir al máximo en alguna capacidad o habilidad determinada y no puede afrontarlo desde un simple acercamiento conceptual al problema.

Las organizaciones recurren a este tipo de intervención sobre todos en los momentos de cambio, de fusiones o de reestructuraciones, puesto que podrán acelerar habilidades como la adaptación al cambio más rápida, capacidad para ponerse en el lugar del otro, mejora en la escucha, gestión de conflictos, etc.

La ICF (International Coaching Federation), realiza cada cierto tiempo, unos estudios sobre la aplicación del Coaching a nivel global. El último estudio realizado en 2017 sobre las preferencias de los clientes de procesos de Coaching Ejecutivo, muestra entre otras cosas, cuáles son los motivos que tienen los clientes de manera más recurrente para recurrir al Coaching Ejecutivo:

  • Optimizar el rendimiento individual o del equipo a cargo
  • Mejorar en habilidades de comunicación
  • Mejorar la productividad personal
  • Mejorar estrategias de gestión empresarial
  • Incrementar oportunidades de carrera profesional
  • Incrementar la autoestima/autoconfianza
  • Mejorar el equilibrio vida personal/profesional

También puede darse el caso de que la empresa necesite trabajar con equipo de profesionales, en este caso el Coaching pasaría a denominarse Coaching de Equipos. El papel del Coach en este caso será detectar, gestionar y cuestionar los aspectos de mejora dentro de un equipo con el fin de aportar claridad, motivación, y crecimiento empresarial.

  • Coaching personal (Life Coaching)

El Coaching Personal acompaña a las personas a transformar sus sueños en retos realistas que puedan alcanzar. En este tipo de procesos, los clientes se cuestionan temas como, ¿qué necesito para ser feliz?, ¿qué cosas debo mejorar en mi vida para alcanzar mi reto?, ¿Hasta dónde puedo llegar?, ¿qué me lo impide?, ¿cómo puedo mejorar mi autoestima?, ¿cómo puedo tener mejores relaciones? ¿cómo puedo hacerme responsable?, ¿qué emociones me ayudan o me impiden alcanzar mi reto?, ¿cuáles son mis creencias limitantes que impiden alcanzar mi reto?

El Coaching Personal te ayudará a ser consciente de cuál es tu realidad, para entenderte mejor a ti mismo y a los demás; a potenciar tus cualidades y darte cuenta de tus áreas de mejora, en definitiva, a aumentar tu nivel de autoestima; a fijar tu meta a través de objetivos retadores y transformadores, y a evaluar las opciones para diseñar un plan de acción hecho a tu medida.

¿Cuándo deberías solicitar un proceso de Coaching Personal?

  • Cuando sientes que te cuesta tomar decisiones o afrontar conflictos.
  • Cuando quieres encontrar tu verdadera vocación.
  • Cuando no te valoras lo suficiente
  • Cuando sientes que no entiendes bien tus emociones o no las dominas
  • Cuando quieres mejorar tus habilidades sociales y de comunicación
  • Cuando estás en búsqueda de trabajo y te tienes que enfrentar a procesos de selección
  • Cuando sientes que necesitas dar un giro a tu carrera profesional y no sabes hacia dónde enfocarte
  • Cuando sientes que no manejas tu vida y quieres encontrar tu rumbo

Estos son algunos de los ejemplos en los que el Coaching Personal puede ayudarte. En definitiva, lo hará siempre y cuando sientas que haciendo lo que haces no es suficiente, y necesitas un profesional que te ayude a mirar el mundo por otras ventanas y a explorar otras maneras de sentir, pensar y hacer.

  • Coaching Educativo

Definimos este tipo de coaching está dirigido a todas aquellas personas (familias, docentes e hijos/as) implicadas en el desarrollo integral del niño/a, con el objetivo de obtener mejores resultados en el ámbito académico y personal.

¿Por qué es recomendable introducir el Coaching en los centros educativos? Una de las razones, es porque los procesos de coaching persiguen cambios emocionales, y estos están directamente relacionados con los procesos de aprendizaje. Además, considero que en las escuelas se deberían generar espacios de reflexión donde los alumnos puedan desarrollar su potencial, su autocrítica y su creatividad, y esto es lo que hace el Coaching con sus clientes. Además, en todo proceso de aprendizaje se adquieren nuevas habilidades y se potencia el desarrollo.

El Coaching Educativo acompaña a los directores, profesores y tutores para potenciar su propio crecimiento, y les ayuda a generar pensamiento y desarrollo personal en los alumnos con los que trabajan.

Además, el Coaching también se podría aplicar a los alumnos, facilitando así recursos que les permitan alcanzar sus metas académicas, proyectos y objetivos. A través de este proceso se acompaña al alumno para, por un lado, conseguir nuevos hábitos que le ayude a tomar consciencia del cambio que quiere llevar a cabo, y por otro, para adquirir y aplicar nuevas habilidades.

Para cerrar el círculo educativo, introducimos el ámbito familiar (coaching de familia), que brinda a los padres de familia o tutores responsables de los niños, los recursos necesarios para ayudarles en la misión de educadores.

  • Coaching con adolescentes y familia

La adolescencia es una de las etapas de la vida más complicadas y a la vez llena de retos. El Coaching ayuda a los adolescentes a conocerse mejor y aumentar su autoestima, a aceptarse a sí mismos, a tomar las primeras decisiones importantes en su vida, a resolver conflictos que no saben por dónde atajar, a mejorar su rendimiento académico, a mejorar las relaciones familiares y con amigos, y a trazar su plan de acción para diseñar sus sueños, y conseguir que se conviertan en realidad.

El Coaching se sustentar en la idea de que su cliente, posee todos los recursos en su interior para poder alcanzar sus metas, por lo que el adolescente será totalmente responsable de las decisiones que tome en base a sus creencias, sus sentimientos, sus motivaciones e inquietudes.

Los procesos de Coaching con Adolescentes suelen durar menos que con adultos, entre cuatro y seis sesiones, y de una hora de duración. La frecuencia de las sesiones se establece con la familia del adolescente, y suelen ser una vez por semana.

Las sesiones son entre el Coach y el adolescente, y es aconsejable que la familia también participe en alguna sesión, bien, conjuntamente con el adolescente, o por separado ¿Cómo se lleva a cabo un proceso de coaching con adolescentes?

Qué diferencias existe con otras disciplinas

Aunque hay muchas disciplinas que se centran en ayudar a sus clientes a que alcancen sus objetivos y se desarrollen personal o profesionalmente, hay también muchas diferencias entre ellas. A continuación, mostramos las principales diferencias entre el Coaching y otras disciplinas:

  • Diferencia entre Coaching y Mentoring. Ambas disciplinas son herramientas muy beneficiosas para potenciar el desarrollo personal y profesional. La principal diferencia estriba en el grado de expertise de cada uno. Mientras que el Coach no necesita estar especializado en el área de su cliente, el Mentor sí debe ser un referente en el ámbito profesional, así como contar con contactos y poder de influencia. Los Mentores se centrar en impulsar las carreras profesionales de los Mentees, y les aconsejan sobre los caminos a escoger o las habilidades a desarrollar.
  • Diferencia entre Coaching y Terapia. Aunque ambas disciplinas comparten características similares, tienen diferencias muy significativas. La terapia ve al cliente desde un punto de vista médico, mientras que el Coaching considera a su cliente como un igual. LA terapia se centra en el pasado y presente, mientras que el Coaching mira hacia el futuro. La terapia tiene una duración mayor que el Coaching. El terapeuta diagnostica y aconseja, participando activamente en el plan de acción que tenga el cliente. El terapeuta es considerado como un experto, mientras que el Coach se sitúa al mismo nivel que su cliente. La terapia se centra en el problema, mientras que el Coaching se centra en la solución. En terapia se pregunta de por qué y de dónde viene el problema, mientras que el Coaching se basa en qué viene ahora y qué pasos hay que da. La terapia analiza los orígenes de las creencias limitantes del cliente, mientras que el Coaching trata de cambiarlas por otras que posibiliten.
  • Diferencia entre Coaching y Consultoría. La principal diferencia entre estas dos disciplinas radica en que el Consultor en un experto en la materia que se le requiere, mientras que ya hemos dicho que el Coach no tiene porqué serlo. El consultor orienta y aconseja, y entrega al cliente un plan con lo que tiene que hacer, mientras que el Coach simplemente acompaña al cliente, para que éste encuentre sus propias respuestas y pueda alcanzar su objetivo con sus recursos internos.

En qué consiste un proceso de Coaching

Un proceso de Coaching se compone de sesiones de coaching (reuniones) entre el Coach y su cliente. Tiene una duración determinada, entre seis y ocho sesiones aproximadamente, que se fijan al iniciar el proceso y estará determinado por el tipo de reto a alcanzar por el Coachee. Entre sesión y sesión suele haber un intervalo de una semana, y este intervalo puede ser superior según avanza el proceso. El motivo de que exista este espacio entre sesión y sesión.

Cada sesión tiene una duración entre 60 y 90 minutos, y se basan en conversaciones (lenguaje, emoción y cuerpo) más o menos estructuradas, privadas y confidenciales. El Coach, a través de lo que llamamos preguntas poderosas, la escucha empática y el feedback, acompañará al Coachee a que éste cambie su observador (Coaching Ontológico), es decir, a que amplíe su mirada sobre la realidad y descubra nuevas posibilidades de acción, hasta que considere que ha alcanzado su reto.

En la primera sesión, el Coach y el Coachee fijarán las “normas” del proceso, en aspectos relativos a la duración, los compromisos de ambas partes, cancelación de sesiones, etc. Además, el Coachee declarará cuál es el reto que le gustaría alcanzar, al finalizar el proceso tras varios meses. A no ser que el cliente tenga muy claro su reto, suele ser bastante común que la primera sesión se dedique a indagar en profundidad sobre este objetivo.

En las posteriores sesiones, el Coach acompañará al cliente a que éste explore sus creencias, valores, fortalezas y limitaciones de manera que el Coachee tome decisiones y se comprometa para el aprendizaje y para el cambio. Cuando el cliente logra este compromiso, se moviliza en él una serie de recursos, de manera que puede desplegar todo su potencial hasta conseguir resultados extraordinarios. El objetivo de cada una de las sesiones es que el Coachee adquiera un aprendizaje distinto y diferencial que le acerque a su objetivo. Además, decimos que no hay Coaching sin acción, por lo que es importante que, al finalizar cada sesión, el Coachee establezca un plan de acción concreto que pondrá en marcha hasta la siguiente sesión. Este plan de acción se revisará al comienzo de la próxima sesión, y se conversará a cerca de lo que ha funcionado y lo que no.

En la última sesión, se realizará una revisión de todo lo aprendido durante el proceso, y cómo los nuevos descubrimientos pueden aplicarse a diferentes escenarios y realidades de su vida. Revisarán los cambios de observador que ha tenido el cliente, y qué nuevas puertas y posibilidades le ha abierto el pensar de esa manera.

Más allá de la consecución del objetivo, cuando un cliente finaliza el proceso de Coaching, suele sentir una liberación y satisfacción personal que se traduce en mayor felicidad consigo mismo.

Cuál es el rol del Coach

El principal rol del Coach es promover la reflexión en su cliente por medio de la escucha empática, las preguntas poderosas, haciendo de espejo al Coachee, utilizando parafraseo y reformulaciones, etc, para que éste encuentre nuevas alternativas y posibilidades, que le ayuden a mejorar sus acciones y en consecuencia sus resultados. Por lo tanto, el Coach nunca emitirá juicios, ni dará consejos a su cliente, sino que ayuda al Coachee a generar nuevas formas de pensar, sentir y actuar. Con este cambio de observador, el cliente amplía el abanico de posibilidades, y genera nuevas acciones a realizar. Además, el cliente consigue con ello cambiar sus paradigmas o creencias limitantes, incrementar su creatividad y su crecimiento personal y profesional.

Algunas de las habilidades más importantes que el Coach debe poner en marcha son:

Generar contexto, para establecer los cimientos de la relación con su cliente. De este modo, el Coach debe transmitir claridad sobre lo que el cliente puede esperar o no de las sesiones. Le explicará que realiza su trabajo adhiriéndose al código deontológico y que establecerán el Acuerdo de Coaching. Todo ello facilitará el establecimiento de la total confidencialidad, para crear un entorno de confianza y reflexión. Esta capacidad de generar confianza con el cliente es tan importante, que si no existe, el proceso de Coaching no tendrá éxito.

El Coach debe estar presente en todo momento para su Coachee, lo que llamamos “apagar la radio”. Este concepto implica que durante la sesión, el Coach apartará sus creencias, y no juzgará a su cliente, sino que le observará como el ser completo y legítimo que es, para acompañarle hacia dónde éste quiera ir. Para ello es fundamental ponerse en los zapatos del otro, ver, pensar y sentir como el otro. Sin esta capacidad de empatía, por muy buenas habilidades que tenga el Coach, no podrá desarrollar bien su trabajo. La empatía permite al Coach mirar a través de las gafas de su cliente, para desde ahí, poder aportar una visión distinta, y mostrarle aquello que su cliente no ve, y que sea él quien decida qué hacer con ello.

El Coach pregunta para comprender a su Coachee, e indagar en su mundo para detectar sus creencias limitantes, y hacerle ver que esas creencias no son la realidad. Al ser el hombre un ser eminentemente lingüístico, en la medida que el Coachee pueda cambiar esas creencias por otras que le faciliten y le abran puertas, será capaz de modificar sus acciones. En Coaching Ontológico, decimos que el lenguaje genera realidad. No podemos nombrar lo que no conocemos, por ello trabajamos con Distinciones. Utilizamos las palabras que usa el cliente con una determinada interpretación y se las mostramos desde otra perspectiva, con otro matiz, que le lleven a la reflexión y le hagan cambiar las gafas por las que mira al mundo (cambio de observador). A esto le llamamos crear consciencia del observador de la realidad que está siendo el Coachee, inculcando en él la idea de que es importante aceptar la realidad, y ser consciente de qué está en su mano hacer para cambiar sus circunstancias, y por lo tanto parte de su entorno. Esta consciencia genera nuevos aprendizajes en el cliente, que le empoderan para conseguir su objetivo.

Por último, el Coach debe ser capaz de generar responsabilidad en el Coachee, de modo que éste tome las riendas de su destino, y de los pasos necesarios para hacer cosas diferentes y tener resultados extraordinarios. Como decimos en Coaching Ontológico, a través de nuestros pensamientos y de las conversaciones que mantenemos con nosotros mismos y con nuestro entorno, somos capaces de generar otras realidades que nos acerquen a nuestro objetivo, y, en definitiva, nos hagan ser un poquito más felices.

Cuál es el rol del Coachee

El Coachee es el protagonista del proceso de coaching, quien determina el objetivo sobre el que trabajar. A continuación, se muestran una serie de compromisos que todo Coachee debe adquirir durante cualquier proceso de Coaching:

  • Tener un reto que se pueda concretar. Que sea específico, medible, alcanzable, y que dependa cien por cien del Coachee. También debe estar alineado con sus valores.
  • Sentirte realmente motivado por tu reto/objetivo.
  • Ser capaz de medir en qué punto está en relación a su objetivo y el nivel que quiere alcanzar.
  • Estar dispuesto a salir de tu zona de confort para alcanzarlo.
  • Mostrar una actitud de apertura en relación a la adquisición de nuevos aprendizajes, así como de poner en marcha todo los aprendido a través de los planes de acción identificados en cada sesión.
  • Que el alcanzar ese objetivo sea, en estos momentos, una prioridad y sea importante para ti ponerlo en marcha.
  • Estar dispuesto a invertir tiempo en las sesiones y respetar el tiempo del Coach.

Referencias

  • Rafael Echeverría. (2006) Ontología del Lenguaje. Editorial Granica.
  • Silvia Guarnieri y Miriam Ortiz de Zárate. (2010) No es lo mismo. Editorial LID.
  • Stephen r. Covey. (1974) Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva. Editorial Paidos.
  • W.Timothy Galway. (1989) El juego interior del tenis Editorial Sirio S.A..
  • Robert Dilts. (2004). Herramientas para el cambio. Editorial Urano.
  • Coral López Pérez y Carmen Vall Ballesteros. (2015). Coaching Educativo. Editorial SM.

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