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¿Qué es Disciplina Positiva?

¿Te has preguntado alguna vez qué es Disciplina Positiva? Hace un par de años la Disciplina Positiva entró en mi vida, para quedarse. Siento que ocupa un lugar importante tanto en mi faceta como madre, como de educadora de otros padres, madres y profesores. Si es la primera vez que escuchas este término, te oriento un poco. Corrientes como educación democrática o el método montessori, comparten un mismo hilo conductor. Comenzamos el viaje.

¿Qué es Disciplina Positiva?

Disciplina Positiva está basado en las filosofías de Alfred Adler y su discípulo Rudolf Dreikurs, psiquiatras que comprendieron la importancia de mantener la dignidad y respeto por todas las personas, incluyendo a los niños. El principal objetivo de esta metodología se basa en alentar y empoderar a niños y adolescentes para ayudarles a desarrollar importantes habilidades sociales y de vida, así como a que desarrollen su autonomía.

Es una metodología educativa basada en el respeto mutuo, la firmeza y el cariño, que deja de lado el castigo, y que favorece el desarrollo de los niños a través del aliento y la motivación. El fin último es que los niños adquieran habilidades de vida y sociales para el futuro.

Fomenta la comunicación, el amor, el entendimiento y la empatía para disfrutar de las relaciones familiares, y ofrece herramientas a los padres y/o cuidadores para entender el comportamiento de sus hijos (incluso cuando no es adecuado) y reconducirlo con respeto, sin luchas de poder y siempre de manera positiva.

Es una metodología que proporciona una base de referencia para los padres y/o cuidadores. Es un sistema de principios que puede aplicarse en una amplia gama de situaciones, que no tiene por qué ser grandes desafíos. Este método les enseña y les permite a los padres y/o educadores a entender la conducta incorrecta de los niños para enseñarles actitudes positivas y buenas conductas.

Es una nueva manera de afrontar la educación, que ofrece herramientas a los padres y/o educadores para entender cuestiones sobre cuál es la necesidad real que hay detrás del comportamiento de sus hijos, cómo empoderarles para que se conviertan en la mejor versión de ellos mismos, o cómo afrontar conflictos y darles espacio para resuelvan problemas. En definitiva, herramientas que harán a sus hijos ser más responsables, y capaces de desarrollar importantes habilidades sociales.

Es Disciplina Positiva SI

  • Encuentra soluciones a largo plazo que desarrollen la autodisciplina de los niños.
  • Comunica a los niños con claridad tus expectativas, reglas y límites.
  • Construye una relación con los niños basada en el respeto mutuo.
  • Enseña habilidades que les serán útiles para toda la vida.
  • Aumenta la capacidad y la auto-confianza de los niños para manejar desafíos vitales.
  • Enseña cortesía, no-violencia, empatía, amor propio, derechos humanos y respeto a los otros.

La Disciplina Positiva NO es

  • Ser padres y madres permisivos.
  • Dejar que tu hijo haga lo que él desea.
  • No tener reglas, límites o expectativas.
  • Educar a corto plazo a través de métodos punitivos.
Orígenes de la Disciplina Positiva
 

Disciplina Positiva está basada en las teorías de la psicología humanista de Alfred Adler de principios del siglo XX y su discípulo Rudolf Dreikurs. Adler fundó varios centros de orientación infantil, para mostrarle a las familias y educadores, cómo podían enseñar a los niños y adolescentes bajo principios democráticos de dignidad y respeto. Tras muchos ensayos y observación del comportamiento de los niños, llegó a la conclusión de que el comportamiento humano dirige su atención y hace verdaderos esfuerzos por alcanzar lo que denominó el sentido de pertenencia, entendido éste como conexión e importancia.

La psicología humanista Adleriana, defiende la idea de que desde que nacemos, las personas perseguimos, de manera inconsciente dos objetivos: por un lado, la pertenencia: puesto que somos seres sociales, necesitamos sentir que pertenecemos al grupo, a la comunidad, a la familia. Y por otro, la significancia: necesitamos sentir que somos útiles a la sociedad, que nos reconocen, que somos importantes para los demás y que somos valorados.

Esta corriente apunta que para lograr cubrir estas necesidades, de manera consciente o inconscientemente, tomamos decisiones a la hora de actuar. Cuando los niños toman decisiones, lo hacen bajo una determinadas creencias, y éstas dicen Adler y Dreikus, se vuelven “erróneas” cuando las actuaciones no son correctas. Esto quiere decir que detrás de cada conducta hay una necesidad no satisfecha, lo que es importante tener en cuenta, ya que cuando vemos una rabieta, ésta es la punta del iceberd, debajo hay una creencia errónea para lograr cubrir esa necesidad básica. Si cubrimos esa necesidad, el comportamiento se extingue.

Años más tarde, en 1980, las doctoras americanas Jane Nelsen y Linn Lott, analizaron y recopilaron la información de estos psiquiatras y realizaron una maravillosa labor de divulgación de estas teorías, a través de formación a familias y educadores, y de libros que han escrito. Ambas crearon la Possitive Discipline Associaton, primero en América, y más tarde se han ido expandiendo por todos los continentes.

En España la Escuela de Disciplina Positiva está instaurada desde el 2013 aproximadamente, y gracias a mi entrenadora Marisa Moya.

Entonces, ¿el castigo funciona?
 

Tradicionalmente el castigo ha sido, y es, utilizado como medio para enseñar a los niños lo que no está bien, ¿pero realmente funciona? Claro que funciona, pero es cortoplacista, y no ataja el problema real de conducta. Por regla general, cuando un niño es castigado, suele tener uno o varios de los siguientes pensamientos:

  • “Esto es injusto, no puedo confiar en los adultos” (sentimiento de resentimiento).
  • “Ahora se han salido con la suya, pero ya me verán más tarde…” (sentimiento de revancha).
  • “Voy a hacer lo contrario de lo que me dice, para demostrarles que no tiene que ser a su manera” (sentimiento de rebeldía).
  • “Soy una mala persona” (sentimiento de tristeza, disminución de la autoestima).

Si analizamos estos pensamientos, no parece que en ninguno el niño haya aprendido algo que le sirva a largo plazo. En el mejor de los casos, el niño corregirá la conducta por miedo a las represalias, y habrá aprendido a chantajear, a gritar, a faltar el respeto, a no escuchar los sentimientos del otro, etc., pero no habrá adquirido herramientas que le hagan reflexionar sobre cómo afrontar el conflicto a futuro, o qué puede hacer para solucionarlo en ese momento.

¿Por qué es tan importante enfocarse en el largo plazo?

Educar a largo plazo, implica que los padres y educadores miremos hacia dentro, y revisemos el sistema de creencias que nos han inculcado nuestros padres, por supuesto desde el amor incondicional. Hasta que no consigamos indagar en cómo quiero educar a mi hijo, es mejor no aplicar ninguna herramienta de Disciplina Positiva.

Los padres y educadores a los que no les gusta el control en exceso ni la permisividad, pero que no saben qué otra cosa hacer, suelen comenzar lo que llamamos el baile entre una de estas dos engañosas alternativas. El baile es como sigue: prueban el control hasta que no se aguantan a ellos mismos como padres tiranos, por lo que pasan a la permisividad, hasta que no aguantan a sus hijos exigentes, por lo que vuelven al control más excesivo aún.

Entre medias de estos “pases de baile”, está la Disciplina Positiva, que no incluye ni el control excesivo ni la permisividad. Disciplina Positiva se basa en el respeto mutuo y la cooperación, incorporando la firmeza con cariño y dignidad, como fundamentación de las habilidades de vida para nuestros hijos.

Bases de la Disciplina Positiva
 

Las siguientes afirmaciones resumen las bases de la Disciplina Positiva:

  1. Ayuda a los niños a tener un sentido de conexión / pertenencia.
  2. Es respetuosa y alentadora / amable y firme.
  3. Es efectiva a largo plazo.
  4. Enseña habilidades sociales y de vida (respeto, habilidad para resolver problemas, participación, colaboración, responsabilidad, etc.).
  5. Invita a los niños a descubrir sus capacidades y que sean conscientes de ellas.

Disciplina Positiva es amable y firme al mismo tiempo. Durante mucho tiempo, hemos pensado que la buena educación es la que impone las normas y límites a los niños, sin tener en cuenta su opinión, no vaya a ser que nos tachen de “blanditos”. La disciplina positiva no incluye el control excesivo ni la permisividad. Se basa en el respeto mutuo y la colaboración, todo con la intención de enseñar al niño competencias básicas para la vida. Es necesario usar la firmeza con autoridad, dignidad y respeto al mismo tiempo, para corregir las malas conductas de los niños. Lo que pasa habitualmente, es que pasamos el autoritarismo a la permisividad en cuestión de segundos, y no somos capaces de comunicarnos con nuestros hijos desde esta propuesta firme y amable. Los niños se sienten más involucrados y motivados a cumplir normas cuando ellos mismos han ayudado a establecerlas. Cuando los niños se involucran en las tareas de casa y/o escuela, y con los miembros de estas comunidades, son más capaces de tomar decisiones y aumentan su autoestima y su responsabilidad. Es importante resaltar que tanto en la familia como en la escuela, se debe promover el diálogo y una participación democrática, lo que provocará espacios de colaboración donde el niño participará en la toma de decisiones y mejorarán las relaciones padres/hijos-educadores/alumnos.

Se trata de una educación a largo plazo. Es importante que todos los educadores recordemos que las prisas no son buenas. Los niños necesitan tiempo para asimilar lo que los adultos queremos transmitir. Para ello es importante reconocer que lo métodos punitivos, en caso de que funciones, únicamente lo hacen a corto plazo. Educar a largo plazo es permitir al niño que adquiera habilidades de vida para saber escuchar, ser empático, capaz de afrontar conflictos y de plantear soluciones. En definitiva, que esté preparado afrontar los retos que le depare la vida.

Algunas herramientas útiles en Disciplina Positiva

Disciplina Positiva utiliza una gran variedad de herramientas para llevar a cabo lo aprendido desde la teoría. Es importante tener en cuenta que no todas las herramientas están hechas para todos los niños. Como padre/madre o educador, tú eres el que mejor conoce al niño, y con dedicación, práctica y paciencia, sabrás qué herramienta aplicar en cada caso.

Como mejor se aprende es practicando, y ¿dónde mejor que en la Escuela de Padres de D&D Coaching? En los talleres vivenciales para padres/madres y educadores, los asistentes aprenderán la teoría, y podrán practicar herramientas. Algunos ejemplos son los siguientes: 

  • Reuniones familiares: orientadas a favorecer la comunicación continua en la familia, favorecer la resolución de conflictos, favorecer un clima de conexión y pertenencia al grupo.
  • Tiempo fuera positivo: con esta herramienta, los padres entenderán el abuso del denominado “tiempo fuera”, y cómo se puede utilizar de manera efectiva desde la Disciplina Positiva.
  • Preguntas de curiosidad: la palabra educación viene del latín “ex-ducere”, que significa “sacar de” y “guiar”. Con esta actividad, aprenderás a escuchar atentamente a tus hijos.
  • Ganarse a los niños vs Ganarle a los niños: los padres aprenderán cómo se gana la cooperación mediante el respeto mutuo y los esfuerzos de cooperación.
  • Los errores son maravillosas oportunidades de aprendizaje: aprenderás a reemplazar las creencias negativas sobre los errores, con creencias sobre el valor de los errores.

Desde mi experiencia personal, te diré que es muy útil leer todo lo que se te ponga por delante sobre esta fascinante aventura, e incluso escuchar los consejos que te den tus amigos y familiares, siempre desde el amor. Pero lo que realmente impacta, es asistir a los talleres vivenciales, donde además de aprender las herramientas de Disciplina Positiva, entras en contacto con otros padres, madres y educadores, que sienten la curiosidad por conocer lo que Disciplina Positiva puede hacer por ellos, sus hijos y su familia, y se sienten empoderados para ser la mejor versión de sí mismos.

Si quieres conocer más sobre estas herramientas y muchas más, te invito a inscribirte en los talleres Educa con Disciplina Positiva, de la Escuela de Padres de D&D Coaching. 

Me gustaría coincidir contigo en algún taller, ¡te espero!.

Un abrazo,

Adriana

Referencias: Disciplina Positiva – Jane Nelsen -. Ediciones Ruz.

17 de agosto de 2018

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Un comentario en “¿Qué es Disciplina Positiva?”

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